Los hechos se remontan al pasado mes de marzo, cuando la víctima denunció la sustracción de varias alhajas de oro —anillos, pulseras, colgantes, cadenas y sellos— que se encontraban en el interior de su domicilio.
Los hechos ocurrieron en una vivienda en la que la detenida trabajaba como empleada del hogar para una familiar de la víctima.