El Sagrado Mantel, custodiado en la Catedral de Santa María de la Asunción, ha sido definido como una pieza “única e irrepetible”, vinculada desde antiguo a la Vida y Pasión de Cristo y considerada uno de los grandes referentes de la cristiandad.
La escultura, una delicada pieza renacentista de vestir, se encuentra en la capilla lateral del altar de la Asunción, también llamado del Tránsito de la Virgen.