Este reconocimiento supone un importante impulso para la ciudad dentro de un proyecto que pone en valor la herencia sefardí como parte esencial de la historia común y como motor de desarrollo cultural y turístico.
Durante la defensa ante el comité evaluador se puso de relieve la importancia patrimonial, histórica y cultural del barrio gótico-judío de Valencia de Alcántara, así como el trabajo continuado del consistorio en la recuperación, conservación y difusión de la herencia judeo-conversa del municipio.