La empresa encargada de las obras instalará toda la señalización necesaria, así como retirará o anulará aquellas señales que resulten incompatibles con la nueva ordenación del tráfico durante el desarrollo de los trabajos.
Las actuaciones suponen el cambio de colectores antiguos de hormigón, que sufren numerosas filtraciones, por otros de PVC corrugados.
Se tomarán las medidas necesarias tanto para que los servicios públicos de transporte como el autobús urbano y los taxis tengan todas las alternativas precisas para poder seguir prestando servicio.