El Ayuntamiento de Mérida refuerza su plan anual contra la procesionaria del pino, habiendo retirado ya más de 200 nidos en espacios verdes de la ciudad.
Se instalaron trampas para captura de orugas, que se colocan alrededor del tronco del árbol, a cierta altura, para queden fuera del alcance de ciudadanos, y que interrumpen la bajada de la oruga al suelo.