Este espacio, referente histórico y social de la ciudad, ha sido reinterpretado como símbolo de su identidad arquitectónica, su herencia cultural y su valor como punto de encuentro ciudadano.
En el Vía Crucis participarán alrededor de 70 vecinos, que representarán las distintas escenas de la Pasión
Además, ambas partes han acordado que las instalaciones pasarán a tener un uso compartido y serán sede de parte de la oferta formativa que ofrece la Universidad Popular de Badajoz (UPB).