Fue a primeros del mes de septiembre cuando se inspeccionó la ribera a su paso por el municipio codoserano, adentrándose en una plantación de unas 201 matas de más de dos metros de altura perfectamente acondicionadas.
En las inmediaciones donde se estacionó el vehículo, se localizó un garaje que desprendía un fuerte olor a marihuana y el sonido característico monótono de maquinarias de refrigeración.
En la investigación también se confirmó la existencia de una instalación eléctrica conectada de manera fraudulenta a la red general destinada a abastecer el consumo energético de la plantación.
Posteriormente, durante la diligencia de entrada y registro practicada ese mismo día en el domicilio del ya detenido, encontraron, además, 170 gramos de cogollos de marihuana, 75 dosis de cocaína dispuesta para su venta en envoltorios plásticos, 2 básculas de precisión y 1.388 euros en efectivo fraccionados en billetes de pequeño valor.