La modificación adapta el planeamiento urbanístico a la realidad actual de la ciudad y dota de mayor seguridad jurídica tanto a vecinos como a promotores y propietarios vinculados a la actividad turística.
El Ayuntamiento de Mérida busca diseñar un modelo de ciudad más habitable, sostenible y accesible, con especial atención a la eficiencia energética, la regeneración urbana y la movilidad.