Los artículos retirados se encontraban expuestos al público en 13 establecimientos comerciales, entre ellos bazares y locales dedicados a la venta de pirotecnia.
Además de los artificios pirotécnicos, también se exponían juguetes sin pasar registros sanitarios de seguridad industrial conforme a la legislación europea existente.
En estas fechas navideñas, provocan el malestar de vecinos y, sobre todo problemas a los animales y a las personas con autismo, trastornos auditivos y otras patologías.