Este simulacro se enmarca en los convenios internacionales de cooperación establecidos entre España y Portugal, cuyo objetivo es reforzar la coordinación, comunicación y eficacia operativa entre ambos cuerpos ante posibles situaciones reales.
El hombre se dio a la fuga por varias calles de la ciudad poniendo en serio peligro a los viandantes y turismos, llegando a embestir incluso al vehículo policial.