Ciudades como Plasencia, Cáceres y Badajoz concentran gran parte de la actividad turística esta Semana Santa.
El yacimiento, uno de los más importantes de la protohistoria extremeña y con ocupación desde el siglo V antes de Cristo, ha sido objeto de un proyecto de restauración y consolidación dotado con 450.000 euros.
A lo largo de toda la región —desde las estribaciones de Sierra Morena hasta las sierras del norte cacereño— se conservan decenas de castillos que reflejan distintas etapas históricas, estilos constructivos y culturas que dejaron su huella: desde las edificaciones de origen islámico hasta las grandes fortalezas señoriales de la Baja Edad Media.
La reciente declaración de la Plaza de Toros de Trujillo como Bien de Interés Cultural garantiza su protección y conservación, destacando su valor histórico y arquitectónico en Extremadura.
Los alojamientos turísticos de la ciudad han alcanzado una media del 91,8%, diez puntos más que en el mismo periodo del año anterior, a pesar de unas condiciones meteorológicas irregulares.
El proyecto contará con la colaboración de antropólogos y expertos en patrimonio cultural que llevarán a cabo las tareas de campo.