Estas ayudas forman parte de las medidas de apoyo al sector agrario y tienen como objetivo reforzar la renta de los profesionales del campo y fomentar prácticas agrícolas más sostenibles.
La apicultura es clave en Extremadura, donde se concentra el mayor número de apicultores profesionales que, en muchas ocasiones, viven en zonas sin otras alternativas económicas.
El gobierno autonómico considera fundamental que la futura PAC cuente con recursos suficientes y preserve su carácter propio dentro del presupuesto europeo.
Los agricultores realizarán un acto reivindicativo y entregarán un documento con sus demandas.
Las organizaciones agrarias han denunciado el “abandono” del sector agrario por parte de los responsables políticos, a quienes acusan de utilizar al campo como “moneda de cambio” en los acuerdos comerciales internacionales que se están negociando.
El encuentro, organizado por La Unión Extremadura, será a las 12.00 horas en el Centro de Documentación de Pinofranqueado.
UPA-UCE advierte de que, aunque el agua puede tener efectos positivos al llenar embalses y garantizar el suministro para próximas campañas, un exceso prolongado de lluvias puede generar graves consecuencias en el campo extremeño.
Las entidades agrarias también pusieron sobre la mesa problemas estructurales del sector, como el exceso de burocracia, la caída de los precios en origen y la falta de eficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Tras el éxito de las dos grandes movilizaciones celebradas recientemente en Extremadura, la organización considera necesario mantener la presión.
Durante la reunión también se ha abordado la reforma de la Política Agraria Común (PAC), sobre la que la Junta mantiene una posición de rechazo compartida con las organizaciones agrarias y Cooperativas Agroalimentarias.
Así lo ha avanzado el secretario general de La Unión de Extremadura, Luis Cortés, durante su participación en una tractorada celebrada en la localidad cacereña de Miajadas, en el marco de las protestas impulsadas por las organizaciones agrarias contra el acuerdo de Mercosur y los recortes de la PAC.
En la provincia de Cáceres, tres rutas principales se han visto afectadas: EX-108 (de Moraleja a Plasencia), EX-119 (de Jarandilla de la Vera a Navalmoral de la Mata) y EX-370 (de Pozuelo de Zarzón a Plasencia).
Según las previsiones de la Delegación del Gobierno, en esta jornada participarían alrededor de 500 tractores, una cifra muy inferior a la registrada el viernes 16 de enero, cuando las organizaciones agrarias elevaron la participación hasta los 2.500 vehículos agrícolas.
Según la Delegación del Gobierno en Extremadura se prevé una movilización de unos 500 tractores, con un horario comprendido entre las 9.00 y las 21.00 horas.
Las organizaciones agrarias han insistido en que solo la unidad y la movilización garantizarán que el sector sea escuchado, animando a todos los profesionales a sumarse a las protestas en defensa de un modelo agrario sostenible, rentable y con futuro.
Los agricultores y ganaderos de la región podrán solicitar estas ayudas desde el 1 de febrero hasta el 30 de abril de 2026, un respaldo clave para garantizar la estabilidad de sus ingresos.
Los agricultores y ganaderos anuncian que las movilizaciones continuarán el 23 de enero y preparan una gran concentración en Madrid el 11 de febrero.
Entre las principales reivindicaciones del sector se encuentran la exigencia de precios justos, el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria, una PAC que garantice un reparto más equilibrado de las ayudas y medidas que aseguren la trazabilidad y el etiquetado del origen de los productos.
La movilización está impulsada por UPA-UCE Extremadura, APAG Extremadura Asaja, La Unión Extremadura y Asaja Cáceres, que alertan de que la situación actual del campo extremeño es “insostenible” y pone en serio riesgo la viabilidad de las explotaciones familiares agrícolas y ganaderas.
Los manifestantes hicieron un llamamiento a la unidad del sector, recordando a las organizaciones agrarias que “el campo está presente, organizado y dispuesto a luchar”.