En el marco de la investigación se han realizado ocho registros en inmuebles, en los que los agentes intervinieron 13 armas largas, dos armas cortas, chalecos antibalas y pasamontañas, presuntamente utilizados en los asaltos.
Los integrantes de la red obtenían de forma ilícita datos corporativos, que posteriormente utilizaban para formalizar contratos online de tarjetas de combustible con empresas del sector de hidrocarburos.
A los detenidos se les imputan diversos delitos, entre ellos estafa continuada, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil, pertenencia a grupo criminal y otros asociados a la actividad delictiva.
En la provincia de Cáceres, se han detectado envíos vinculados directamente con la red, que afectaban especialmente a jóvenes y menores.
La investigación se inició tras detectarse el robo de camiones articulados cargados con distintos tipos de productos alimenticios que posteriormente eran puestos en circulación, generalmente en supermercados conocidos como “lowcost”.