El equipo profesional del centro está integrado por un pediatra y dos Unidades Básicas Asistenciales (UBA), formadas por dos médicos y dos enfermeros, además de un auxiliar de enfermería, un farmacéutico, un veterinario, un fisioterapeuta y personal administrativo.
Desde el momento en que se perdió su rastro, la desaparición fue considerada de "alta vulnerabilidad", una calificación que refleja el posible riesgo para la integridad de la menor
La Asociación SOS Desaparecidos ha emitido una alerta y ha clasificado el caso como de "alta vulnerabilidad".