La ficción, compuesta por seis episodios y planteada como una historia autoconclusiva, se adentra en un thriller emocional marcado por desapariciones que se arrastran durante décadas y por personajes fracturados que se mueven entre distintas líneas temporales.
Extremadura está de moda como escenario de cine. Sin ir más lejos, Netflix ha vuelto a elegir el norte de Cáceres como escenario de una de sus producciones.