La medida supone el fin de las restricciones que todavía afectaban a 99 municipios extremeños catalogados como zonas de especial riesgo.
La organización ha advertido de subidas de hasta el 40% en el gasóleo A, alrededor del 70% en el gasóleo B y cerca de un 70% en fertilizantes como la urea, lo que, según ha afirmado, hace “insostenible” la actividad agraria en muchos casos.
La consejera de Agricultura, Mercedes Morán, ha reiterado esta petición tras recordar que ya el 24 de febrero remitió una carta al ministro Luis Planas en la que detallaba las localidades perjudicadas por los episodios de lluvias e inundaciones que habían quedado fuera del reparto de ayudas.
El Ministerio advierte de que, en caso de no manifestar una aceptación expresa dentro del plazo, se entenderá automáticamente que el interesado renuncia a la ayuda.
Estas ayudas están diseñadas para aliviar el pago de las cuotas de la Seguridad Social de los titulares de explotaciones acogidas a la figura de titularidad compartida, establecida por la Ley 35/2011.
La necesidad de diversificar los destinos de exportación es más acuciante que nunca, especialmente debido a las dificultades que el sector está experimentando en mercados tradicionales como Marruecos.
Morán también ha aclarado que el hecho de que la vacunación no sea obligatoria no significa que deje de ser recomendable, ya que sigue siendo la solución frente al virus de la lengua azul.
Este plan busca continuar con la reducción del uso de productos fitosanitarios sin que exista un estudio serio del impacto que esto tendrá en el sector agrícola.
Todos los focos pertenecen al serotipo 1 y están localizados en las comarcas de Cáceres, Trujillo y Jerez de los Caballeros, según información de la web del ministerio.
El Ministerio de Agricultura de España ha determinado con sus homólogos lusos la interrupción del movimiento de animales susceptibles de tener lengua azul procedentes de Portugal y con destino a España.