La acusada, que permanece en prisión provisional desde su detención, se enfrenta a una petición de 25 años de prisión, pena que solicitan tanto la Fiscalía como la acusación particular, ejercida por el abogado Alejandro Ortiz.
Gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, los agentes pudieron corroborar la veracidad de los hechos y confirmar que el nieto del detenido presenció la cruel escena.