Desde el ayuntamiento se insiste en que no es necesario utilizar estas cisternas en este momento, ya que la situación está controlada.
Desde el consistorio se ha señalado que el agua del grifo puede seguir utilizándose con normalidad para tareas de higiene y limpieza, aunque se recomienda hacer uso del agua suministrada por las cisternas para consumo humano hasta que se restablezca el suministro habitual.
Se trata de un problema que tiene su origen hace varios años y que se ha ido arrastrando durante varias legislaturas, por lo que muchos hogares han optado por instalar bombas para disponer de suficiente presión en sus casas.
Los nuevos equipos, que se instalarán de manera gratuita para los usuarios, permitirán controlar consumos, detectar averías internas y reducir fugas, además de facilitar datos en tiempo real al consorcio.