El investigado ha sido propuesto para sanciones administrativas por posibles infracciones al Reglamento de Armas y a la Ley de Caza. La investigación permanece abierta para el total esclarecimiento de los hechos.
La investigación se inició después de que una protectora equina recibiera fotografías de un caballo en grave estado de desnutrición.
A principios de octubre, los agentes, acompañados de un veterinario oficial, localizaron al animal, un American Bully, atado con una cuerda de apenas 40 centímetros, sin acceso a agua ni comida, sin refugio adecuado y expuesto a las inclemencias del tiempo.
Esta intervención, considerada maltrato animal cuando se realiza sin causa veterinaria justificada, puede acarrear penas de tres a treinta meses de prisión o multas de seis a dieciocho meses,
Una vez en el lugar de los hechos, los agentes verificaron la presencia de hasta 7 ejemplares de la especie caprina en el interior del contenedor.
La rápida actuación de los agentes permitió documentar la situación y solicitar la intervención urgente del veterinario oficial, quien confirmó las irregularidades observadas.
La investigación se deriva de las denuncias interpuestas ante dicha unidad policial, cuyos agentes comprobaron en primer lugar la veracidad de los hechos.
Ante la gravedad de las informaciones recibidas, se inició de inmediato una investigación para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y recopilar las pruebas.
La situación en la perrera de Malpartida de Plasencia se ha convertido en una auténtica tragedia para los aproximadamente 80 animales que allí se encuentran, según han denunciado desde el Partido Animalista Pacma.