A través de un vídeo difundido en redes sociales, un residente muestra tornillos sueltos, vigas deterioradas, maderas en mal estado y muros laterales agrietados que, según afirma, se desprenden con frecuencia debido a las vibraciones provocadas por el paso de los trenes.
El ayuntamiento ha solicitado a la Junta de Extremadura la puesta a disposición de los terrenos para que pueda ejecutar las obras necesarias en la ermita