La programación incluye la elaboración de peleles con atributos masculinos que simbolizan la fertilidad y su posterior quema en una hoguera, junto a un día de convivencia entre vecinos con degustación de platos tradicionales de Extremadura.
En Ribera del Fresno, esta tradición ha sabido adaptarse sin perder su esencia: salir al campo, compartir mesa, mantener las pandillas y reunirse en torno a la hoguera.