Desde las filas socialistas insistieron en que el entendimiento entre ambas formaciones responde a intereses partidistas.
La dirigente popular ha asegurado que el acuerdo “no tiene nada que esconder” y responde a la necesidad de dotar a Extremadura de un Ejecutivo sólido y duradero, capaz de marcar una estrategia a largo plazo.
Las conversaciones entre Vox y el PP continúan mientras se acerca el límite temporal para lograr un acuerdo de investidura y evitar una repetición electoral en Extremadura.
Manzano ha señalado que esperan poder ofrecer “muy pronto” noticias sobre el avance de la gobernabilidad, aunque no ha concretado plazos ni detalles de la negociación con Vox.
El PP asegura que esta decisión supondría bloquear “el gobierno de centro-derecha de quien ha ganado con el 43 % del voto”.
La formación de Abascal optó por mantener silencio y no ofrecer declaraciones en la primera sesión del debate.
Reconoció que no cuenta con el apoyo formal de Vox, formación con la que trabajó durante su mandato anterior, pero hizo un llamamiento a encontrar coincidencias y favorecer un clima de diálogo.
El miércoles intervendrán los grupos parlamentarios por orden de mayor a menor representación: PSOE, Vox, Unidas por Extremadura y PP, con 30 minutos cada uno.
La ordenación de la sesión de investidura fue dada a conocer este jueves por el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, tras la reunión de la Mesa de la Cámara y de la Junta de Portavoces.
Desde la noche electoral, PP y Vox solo han mantenido tres reuniones, con contactos puntuales y sin avances públicos significativos.
“La presidenta lo dijo claramente: abierta a hablar con los grupos, abierta a hablar con los representantes de los extremeños en la Asamblea de Extremadura y a la espera de concretar cuáles son esas medidas en las que seguro todos vamos a coincidir para que continúe el crecimiento de nuestra región”, declaró Elena Manzano, portavoz en funciones del Ejecutivo regional.
Tras las elecciones autonómicas, en las que el PP fue la fuerza más votada pero sin mayoría absoluta, Ferraz considera que corresponde ahora a Guardiola mover ficha y aclarar con qué apoyos pretende gobernar.
Además, Guardiola subrayó la necesidad de evitar diferencias entre "españoles de primera y de segunda" y destacó la importancia de que el Gobierno atienda las necesidades de Extremadura.