Las autoridades les instan a no salir de casa, mantenerse alejados de puertas y ventanas y seguir las indicaciones oficiales, si fuera necesario.
El objetivo ha sido conocer de primera mano la difícil situación que atraviesan tanto sus familiares en Venezuela como los propios emigrados, muchos de los cuales viven con la incertidumbre y el miedo que generan las tensiones políticas en su país de origen.