Según ha informado la Policía, el fugitivo se encontraba en una fiesta en la zona del Berrocal. Los agentes lo vigilaron hasta que salió de la vivienda y se subió a un vehículo, momento en el que comenzó una persecución por las calles de Plasencia.
Una vez que fue puesto en libertad por el tiroteo, tendría que haber vuelto a la cárcel por sus propios medios, cosa que no ha hecho.
Esta persona no estaba detenida en el momento de marcharse de la vivienda, por lo que no puede considerarse una fuga, pero lo cierto es que debería haber permanecido en su interior durante el registro.