Durante la reunión, ambas responsables han coincidido en la necesidad de avanzar hacia un modelo energético “realista, equilibrado, seguro y estable”, capaz de garantizar la competitividad industrial, la autonomía estratégica y el suministro eléctrico.
La parada de la planta se ha debido, entre otros factores, a la abundancia de precipitaciones de los últimos meses, ya que la actual situación de mercado genera una ineficiencia en el sistema eléctrico y la elevada generación de energía originada por la sucesión de borrascas ha contribuido a dejar a las nucleares fuera del mercado eléctrico.