Este tipo de publicaciones, realizadas por figuras públicas, contribuyen a dar visibilidad a la vida cotidiana y gastronómica de pequeñas localidades como Casar de Cáceres, reforzando su proyección digital y despertando interés más allá del entorno local.
Florentino ha puesto en el punto de mira el pan de Torrejoncillo, una de las localidades cacereñas en las que se sigue comiendo pan de tahona, de calidad y de los que ya es difícil probar en las ciudades.