En su interior, los agentes hallaron varias prendas cortadas e impregnadas en sustancias que emanaban este fuerte olor. Trapos que teoricamente tenían como finalidad, una vez colocadas estratégicamente en la finca, espantar la caza existente a otros terrenos.
Según la Guardia Civil, los dos son los máximos responsables de la organización criminal que presuntamente obtuvo más de 73 millones de euros con un fraude en el IVA.
La finca, que cuenta con un palacete rehabilitado, 14 habitaciones, piscina y otras instalaciones, ha generado interés entre varias empresas turísticas, incluso algunas de Ibiza.