El espectáculo se desarrolla en la denominada "Mansión Encantada", un espacio totalmente tematizado en el que el público se convierte en parte activa de la historia.
Esta ruta es mucho más que un itinerario gastronómico. Es una red viva que conecta fincas, secaderos, restaurantes, museos y pequeñas empresas familiares que han hecho del ibérico su forma de vida.