Los integrantes de la red obtenían de forma ilícita datos corporativos, que posteriormente utilizaban para formalizar contratos online de tarjetas de combustible con empresas del sector de hidrocarburos.
Con estas recomendaciones, el Banco de España subraya que la digitalización de los pagos debe ir acompañada de hábitos responsables por parte de los usuarios para garantizar la seguridad de su dinero y de sus datos personales.
Los expertos recuerdan que los ciberdelincuentes no eligen a sus víctimas al azar, sino que buscan oportunidades donde existe un gran volumen de usuarios y actividad económica.
Según explican fuentes policiales, este tipo de engaño se encuadra dentro del denominado smishing, una modalidad de estafa digital que combina los términos SMS y phishing.
Los mensajes falsos incorporan enlaces que redirigen a páginas web que imitan la imagen corporativa de la DGT, donde se solicita introducir datos sensibles, como números de cuenta o tarjetas bancarias.
Al llamar a uno de estos número, el usuario puede quedar expuesto a servicios de tarifa especiales, lo que se traduce en cargos elevados en la factura telefónica.
Los ciberdelincuentes no descansan, y cada año desarrollan nuevas estrategias para aprovechar el impulso de las ofertas masivas.
El hombre está acusado de un supuesto delito de estafa y de otro de pertenencia a grupo criminal especializado en estafas mediante el método conocido como 'timo de la estampita' o 'tocomocho'.
UCE recuerda que en productos como electrodomésticos o equipos electrónicos, se debe entregar la garantía correspondiente, debidamente cumplimentada.
La situación que se plantea es la pérdida del control de los titulares de esas cuentas y, una vez que terceras personas gestionan esa cuenta.
Consiguieron realizarle desde su cuenta bancaria, hasta cinco transferencias sin su consentimiento, alcanzando lo estafado a 24.000 euros.
Fue la propia víctima la que denunció a la Policía Nacional de Mérida que una compañía telefónica le exigía el pago de 557,03 euros en concepto de contratación de hasta tres líneas de telefonía.
Se aconseja no responder ni proporcionar ninguna información personal o bancaria en este tipo de correos electrónicos, mensajes sms o mensajes de Whatsapp.
Se trata de un nuevo caso de llamada, nueva modalidad que están eligiendo últimamente los estafadores, para engañar al consumidor.
El cuerpo de seguridad comenzó con las investigaciones y pudo ubicar los servicios contratados de manera fraudulenta en un domicilio situado en la localidad vizcaína de Trapagaran.