El regidor pudo conocer las labores de control y seguimiento que desarrolla el equipo directivo y técnico responsable de la gestión de la presa en un periodo marcado por la sucesión de borrascas durante el mes de febrero.
El embalse de Guadiloba cuenta con una capacidad máxima de 20 hectómetros cúbicos y este tipo de actuaciones forman parte de los protocolos habituales de gestión hidráulica cuando se producen episodios prolongados de precipitaciones.