El proyecto tiene previsto ampliar las capacidades de fabricación de lingotes en Trujillo e incorporar actividades de corte de obleas, lapeado, pulido e inspección en suelo español.
“El 77% de las personas que trabajan ahora mismo en la planta son extremeños y más de la mitad han tenido la oportunidad de regresar a su tierra gracias a este proyecto, después de haber estado trabajando fuera de Extremadura”.
La nueva fábrica está planeada de forma que sea neutra en emisiones de carbono y funcionará con energía totalmente renovable generada por una planta solar fotovoltaica.