Las temperaturas mínimas han rozado los cinco grados bajo cero tanto en la provincia de Cáceres como en la de Badajoz, en una noche marcada por heladas generalizadas en toda la región.
La decisión ha sido bien acogida por parte de comerciantes establecidos y vendedores ambulantes, quienes consideran que el cambio permitirá mantener un buen nivel de ventas sin interferir con las celebraciones del Día de Reyes.