Los hechos investigados estarían relacionados con menores, si bien no han trascendido por el momento más detalles sobre la naturaleza concreta de los presuntos delitos.
La investigación está dirigida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Cáceres, que ha decretado el secreto de las actuaciones.
Tras su detención, se llevó a cabo un registro voluntario en su domicilio, donde se hallaron una báscula de precisión y diversos útiles habitualmente empleados para la preparación y distribución de sustancias ilegales.
El individuo trató de huir al ver a los agentes, pero fue interceptado y arrestado a pocos metros.
El conductor fue detenido como supuesto autor de conducción temeraria, conducción bajo la influencia de drogas y conducción con pérdida de vigencia del permiso de conducción, así como por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
Según informó la Policía, un testigo alertó a las autoridades al presenciar cómo el sospechoso se acercó por la espalda a la víctima y le propinó un fuerte tirón del bolso en la calle Santa Eulalia.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado día 31, cuando la Sala CIMACC 091 recibió una llamada alertando de un fuerte ruido en la calle Santa Marta, del que se desconocía su origen.
Según ha informado la Policía, el fugitivo se encontraba en una fiesta en la zona del Berrocal. Los agentes lo vigilaron hasta que salió de la vivienda y se subió a un vehículo, momento en el que comenzó una persecución por las calles de Plasencia.
La investigación, llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Cáceres, a través del Equipo Territorial de Policía Judicial (ETPJ) de Coria, se inició en mayo de este año tras el fallecimiento del anciano.
Según las investigaciones, el detenido se presentaba como ojeador de fútbol y, presuntamente, utilizaba este supuesto papel para ganarse la confianza de los menores, a quienes prometía favores a cambio de mantener relaciones sexuales.
El conductor fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y trasladado a dependencias oficiales de la Guardia Civil para la instrucción de las correspondientes diligencias.
Durante las labores de vigilancia se constató además la presencia continuada de consumidores procedentes de distintos puntos de la comarca que acudían al domicilio para adquirir la droga.
Durante la identificación, los agentes apreciaron un fuerte olor en el interior del vehículo, así como un comportamiento nervioso por parte del conductor, lo que levantó las sospechas de que pudiera transportar algún tipo de sustancia estupefaciente.
Según la Guardia Civil, el detenido habría utilizado la documentación bancaria de la víctima para realizar compras por Internet, apuestas en plataformas de juego online y retiradas de efectivo en cajeros automáticos.
Una vez dentro del vehículo, los agentes localizaron en la parte trasera del coche una bolsa de plástico que contenía 108 gramos de cogollos de marihuana, una cantidad que, según fuentes policiales, suele estar vinculada a la venta y distribución al por menor.
En la inspección preliminar, los agentes detectaron en el conductor signos compatibles con somnolencia al volante, un factor que podría haber influido en la salida de vía según las primeras valoraciones.
Durante el registro se incautaron aproximadamente 750 dosis de cocaína, una báscula de precisión y distintos elementos utilizados para el envasado y preparación de las drogas, como alambre plastificado para el cierre hermético de las bolsas.
Los autores accedían a los inmuebles tras forzar puertas y ventanas, sustrayendo herramientas, maquinaria, equipos de imagen y sonido, e incluso una caja registradora del comercio afectado.
Esta persona, supuestamente tras apoderarse del ganado, los camufló entre otros animales de una explotación familiar, para posteriormente darles salida comercial, extendiendo guías para su transporte.
Durante la investigación los agentes descubrieron que el hombre ya había cometido un hecho similar el mes de septiembre en la localidad de Alzira.