Se basa en una estrategia orientada a mejorar la competitividad, la sostenibilidad y la calidad de los servicios turísticos.
El programa Destino Turístico Inteligente tiene como objetivo mejorar la competitividad de los destinos y la calidad de vida de sus residentes, actuando sobre cinco ámbitos clave: gobernanza, innovación, tecnología, sostenibilidad y accesibilidad.