Durante 2023, si atendemos a los números de la propia DGOJ, la cantidad movida en casinos superó los 850 millones de euros; el control exhaustivo y la trazabilidad siguen marcando el ritmo. Operar por libre, sin papeles, puede acabar en desastre: las sanciones no son pequeñas, a veces pasan los 10 millones, y el cierre del sitio es inmediato.