Desde el ayuntamiento se está elaborando un estudio para evaluar los daños y perjuicios ocasionados durante estas semanas y no descartan exigir responsabilidades a las empresas encargadas de la gestión del suministro una vez que el agua vuelva a ser declarada potable.
Según ha denunciado el propio ayuntamiento, esta situación límite está afectando de manera directa a los vecinos, así como a comercios, establecimientos hosteleros, centros educativos y empresas.
Desde el consistorio se ha señalado que el agua del grifo puede seguir utilizándose con normalidad para tareas de higiene y limpieza, aunque se recomienda hacer uso del agua suministrada por las cisternas para consumo humano hasta que se restablezca el suministro habitual.