El proyecto ha supuesto una inversión superior a los 300.000 euros y permite salvar el cruce del río mediante una estructura de 100 metros de longitud, equipada con accesos por escaleras metálicas en ambos extremos.
Durante su estancia en Extremadura realizarán rutas de senderismo y en bicicleta, conocerán monumentos y albergues para peregrinos, participarán en un safari por la dehesa para descubrir el origen del jamón ibérico y visitarán el Centro de Interpretación de los Caminos Jacobeos del Oeste Peninsular.
Este plan nace para dar visibilidad al Camino Mozárabe de Santiago, que une las provincias del oeste andaluz con la Vía de la plata en Mérida.