Además, la administración autonómica ha abonado 191.950 euros a 79 ganaderos que desarrollan su actividad sin pastos propios, utilizando superficies como rastrojeras, barbechos o restos hortícolas.
El objetivo de estas ayudas es incrementar los censos de hembras inscritas en los libros genealógicos y favorecer la conservación de razas autóctonas, muchas de ellas en riesgo de desaparición.
Las cuantías provisionales de la última campaña se sitúan en 16,27 euros por cabeza en ovino y caprino y 88,96 euros por vaca en vacuno, cifras similares a las del ejercicio anterior.