Además, dichos aviones resultan especialmente operativos en una región como Extremadura con 1.500 kilómetros de costa interior y numerosos embalses, entre los que se encuentran los dos más grandes del país, La Serena y Alcántara.
Estos aviones son muy eficientes también en la primera respuesta, debido a sus prestaciones de velocidad, próximas a los 300 km/h, y a su capacidad de poder lanzar retardante a largo plazo.