La Junta de Extremadura ha confirmado un caso del serotipo 4 del virus de la lengua azul en la comarca de Coria. El contagio ha sido verificado por el Laboratorio Nacional de Referencia.

Dicha comarca, como sucede con toda Extremadura, ya se encontraba dentro de la zona de restricción por este serotipo tal y como quedó establecido en la Orden APA/1251/2020, de 21 de diciembre, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la lengua azul.

Las muestras fueron tomadas el pasado 6 de septiembre en la explotación centinela de bovinos, ubicada en el término municipal de Coria, en el marco de la vigilancia activa prevista en el programa nacional de vigilancia, control y erradicación de la lengua azul.

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Los animales utilizados como centinelas son bovinos jóvenes, no vacunados de lengua azul (no protegidos), que se someten a pruebas regularmente con el objetivo de facilitar una detección temprana de cualquier circulación del virus de la lengua azul en dicha comarca. Los animales no muestran sintomatología compatible con la enfermedad, ni tampoco hay constancia de síntomas en animales de especies sensibles de explotaciones del entorno.

La comarca de Coria, al igual que en el resto de Extremadura, ya eran zonas de restricción del serotipo 4, por ello, se está vacunando en las explotaciones de bovino y ovino frente a este serotipo, por lo que no se han detectado sintomatología frente a esta enfermedad.

Tras la comunicación de este foco la situación sigue como hasta ahora, es decir, se seguirá aplicando las mismas medidas de control de movimientos y de vacunación establecidas en la Orden APA/1251/2020, del 21 de diciembre, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la lengua azul, así como un refuerzo de la vigilancia pasiva, recordando la obligación de comunicación de cualquier sospecha.

Para llevar a cabo la vacunación frente al serotipo 4, la dirección general de Agricultura y Ganadería, a través del Servicio de Sanidad Animal, seguirá manteniendo a disposición de los ganaderos de bovino y ovino las dosis vacunales gratuitas necesarias.

Desde la Consejería de Agricultura se recuerda que la lengua azul es una enfermedad vírica que se transmite mediante mosquitos del género culicoides, y que afecta a rumiantes de diferentes especies, pero que en ningún caso afecta al hombre.

¿QUÉ ES LA LENGUA AZUL?

La lengua azul (LA) o fiebre catarral ovina es una enfermedad vírica no contagiosa que afecta a los rumiantes domésticos y salvajes (principalmente a las ovejas, pero también a los bovinos, las cabras, los búfalos, los antílopes, los ciervos o los alces) y que es transmitida por los mosquitos de la especie Culicoides.

El virus que causa la lengua azul se identifica como un miembro del género Orbivirus de la familia Reoviridae. La especie del virus de la lengua azul, o serogrupo, engloba 24 serotipos notificables y otros atípicos recientemente descritos. La infección por el virus de la lengua azul (VLA) puede ser inapreciable en muchos animales, pero también puede causar una enfermedad mortal en una proporción de rumiantes infectados. La gravedad de la enfermedad varía entre las distintas especies y cepas, siendo los síntomas más graves en las ovejas, que provocan la muerte, la pérdida de peso y la alteración del crecimiento de la lana.

En las ovejas muy susceptibles, la morbilidad puede llegar al 100%. La mortalidad oscila entre el 2 y el 30%, pero puede llegar al 70%. No afecta a los humanos.

Se ha demostrado que el virus de la lengua azul aparece en regiones en las que está presente el Culicoides (por ejemplo, África, América, Australia, Oriente Medio y algunos países del sur de Asia). La situación de la lengua azul en la UE ha cambiado considerablemente en los últimos tiempos. Desde 1998, el virus de la lengua azul ha estado presente en los países del sur de Europa y del Mediterráneo, desde donde se ha ido extendiendo gradualmente a zonas que antes estaban libres del virus.

En el norte de Europa, la epidemia del serotipo 8 del virus de la lengua azul estalló de forma repentina e inesperada en agosto de 2006.

La vacunación previne la enfermedad clínica e interrumpe el ciclo del virus de la lengua azul en el medio ambiente; de este modo, se reducen las pérdidas económicas debidas a la infección de los animales y se hace posible el traslado y el comercio de animales procedentes de regiones enzoóticas de la enfermedad. Las vacunas contra la lengua azul son específicas para cada serotipo, por lo que, antes de utilizarlas en una zona determinada, hay que tener en cuenta los serotipos presentes en el entorno. Actualmente se dispone de dos tipos de vacunas, inactivadas y vivas atenuadas.