La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC) ha mostrado este jueves su «honda preocupación» por las renuncias de los MIR a las plazas de esta especialidad, que achacan, entre otras cosas, al nuevo sistema de adjudicación, su invisibilidad y precarización.

«Intuimos el riesgo de renuncias con el sistema de asignación impuesto este año y los datos revelados recientemente han demostrado la existencia de un problema que ahora es real y es necesario resolver», advierte la Semfyc, que pide al Gobierno que publique los números reales de renuncias a plazas MIR asociadas a cada una de las especialidades y su disgregado por años de residencia.

En un comunicado señala que, «aunque pueda parecer que un 2,41 % de media española de renuncias es poco significativo», el abandono de plazas formativas de futuros especialistas en medicina siempre debe preocupar, más ante el «claro déficit de especialistas».

La Semfyc se hace eco de las encuestas realizadas a todas las Unidades Docentes por la cuenta especializada «La Mirilla de Familia» en Twitter, , de las que se desprende un aumento en las renuncias: Castilla y León encabeza la lista con un 6,74 %, seguida de Cataluña (5,75 %), Castilla-La Mancha (4,4 %) y Extremadura (4,25 %), que duplican la media nacional.

Por provincias Segovia (25 %), Zamora (21,43 %), Soria (13,3 %) y Girona (10 %), Teruel (7,69 %), Guadalajara (7,14 %), Badajoz, (7,02 %) y Lleida (6,25%), son las que tienen mayores porcentajes. Los médicos de familia llaman la atención además sobre el alto componente de ruralidad de muchas de ellas.

Una situación que atribuyen no solo al sistema telemático de adjudicación de plazas MIR porque al ser la especialidad con más plazas ofertadas, suele ser la que más tarda en cubrirse y la que más plazas cubre durante los últimos días, lo que desemboca en un «probable desinterés y falta de vocación de quien la elige».

También contribuye la ausencia de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria en la formación de grado y su invisibilización durante la pandemia, «siempre narrada desde los datos de la atención hospitalaria y los ingresos en las unidades de UCI».

A lo que habría que añadir algunas decisiones tomadas desde la administración sanitaria como «cierres de centros de salud y puntos de atención continuada, traslados de los profesionales a hospitales de campaña o la creación de vacunódromos», así como el proceso de «precarización dramático» y crónico que vienen padeciendo.

Por todo ello, reclaman también la creación de un proceso de selección de plazas MIR que contemple mecanismos de incentivación (económicos y profesionales) para aquellas plazas estratégicas de difícil cobertura y la activación de estrategias de valoración de la especialidad desde las Facultades de Medicina, para lo que es necesario incorporar esta especialidad en la formación de grado.

Por último, solicitan medidas para que se racionalice la presión asistencial y se mejoren las condiciones de ejercicio profesional de estos especialistas.