La Unión de Consumidores de Extremadura (UCEX) ha recibido en los últimos días una avalancha de consultas de clientes de banca que han mostrado su malestar por el cobro de comisiones bancarias de “importes desorbitados”.

UCEX ha indicado que actualmente ante «los tipos de interés están por los suelos y la actividad económica ralentizada, las entidades financieras buscan mantener sus beneficios a través de las comisiones bancarias».

En este sentido, la Unión de Consumidores de Extremadura ha subrayado que las entidades bancarias han incrementado sus importes y endurecido las condiciones.

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«Las comisiones son libres en concepto y cuantía. Lo único que exige la normativa vigente y el propio Banco de España, es que correspondan a servicios que efectivamente se prestan y que sean debidamente comunicadas al supervisor bancario y a los clientes. Y es aquí donde se falla», han explicado desde este colectivo de ayuda al consumidor.

Además, UCEX insiste en que la actual regulación de las comisiones bancarias exige expresamente que las entidades financieras que modifiquen las condiciones contractuales de un servicio que presta a sus clientes, como el mantenimiento de una cuenta corriente, deben comunicar dichos cambios a sus clientes con, al menos, dos meses de antelación.

Sin embargo, la Unión de Consumidores de Extremadura ha lamentado que «en la gran mayoría de los casos», los clientes se enteran del cambio de condiciones directamente cuando les  cargan la correspondiente comisión o «cuando el incremento es tan acusado».

En estos casos, cuando no existe comunicación acreditativa de las modificaciones por parte de la entidad bancaria al cliente, y se carguen comisiones nuevas o más altas que las que el cliente de banca estaba abonando hasta la fecha «podemos reclamar que se nos devuelva, presentando una reclamación por escrito directamente al servicio de atención al cliente de la entidad».

Por último, la Unión de Consumidores de Extremadura ha recordado a los ciudadanos que cambiar de banco es mucho más sencillo de lo que podríamos imaginar, por lo que podemos negociar con nuestra entidad y, si las nuevas condiciones no nos convencen, cambiarnos a otra sin ninguna dificultad.