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Paraje de Las Cañadas, una zona que Félix recorría a diario junto a su perro.

 

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Ya he perdido la cuenta de los pasos que he dado por los caminos de Las Cañadas de Moraleja. Este paraje, nada idílico por cierto, que se ha convertido desde marzo en mi balón de oxígeno para respirar aire limpio y desinfectar la mente del maldito coronavirus.

Siempre somos los mismos, cuatro ilusionados de la España rural que nos saludamos en el paseo y comentamos el tiempo que da el telediario, cómo ha crecido el maíz este verano o de quién son esas ovejas que ahora pastan en un cercado. Pero claro, la pesadilla del virus no podía desaparecer de la conversación…cuántos van, de dónde son…La coraza ha sido desde marzo intentar no poner cara al número, no pensar en su edad o familia, ni en el futuro que tenía por delante y dejarme llevar por los recuerdos que emanan las antiguas escuelas de Las Cañadas.

Esta ha sido una de mis normas en los cientos de paseos que, sola o acompañada de algún familiar, he dado por estos campos cercanos a Moraleja. En las normas no faltaba la repetida letra M, que nos persigue como si de nuestra sombra se tratara: lávate las manos, mascarilla, mantén la distancia de seguridad….y ahora ya son seis reglas las llamadas de las M que tenemos para, ¿esta Navidad?.

A mí, la M me acompañará mañana si soy capaz de pasear por delante de tu casa Félix. No olvidaré tu estampa alegre y jovial camino arriba y abajo para hacer caso al médico, por eso de que el caminar es vida, es salud. Garrote en mano y con tu perro de la UME seguiré sintiéndote pasar por tu camino de Las Cañadas, pero ya no te veré.

Mañana pensaré en otras palabras que empiezan por M y exclamaré ¡maldita sea, qué mala suerte!, ¿por qué a ti? Nadie merece esto. La M hace que la pandemia que arrancara en marzo sea mundial, que la mente sea para muchos incontrolable y que esto nos lleve a la más triste de las miserias, que también por cierto empieza por M, como el laboratorio Moderna, uno de los que nos quiere ilusionar con la famosa vacuna contra el virus con corona.

Hoy rezaré por ti, por tu familia, por todos los que estamos viviendo esta tragedia a la que le vemos muy lejos la palabra FIN. Félix, mañana (que empieza por m, como también tu apellido Martín) seguiré paseando Y allí estarán las huellas, las de las bellas personas que nunca se borran.


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