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Moraleja recuerda este viernes  a los tres vecinos de la localidad fallecidos en el accidente ocurrido en Industrias Oleícolas Sierra de Gata el pasado 24 de mayo de 2012.

Al cumplirse un año del trágico suceso, este sábado a las 21.00  horas tendrá lugar  en la Casa de Cultura de Moraleja  un acto-conmemorativo público en el que se elevarán al cielo farolillos-antorchas voladoras, en recuerdo y memoria de los fallecidos. Es un acto abierto a la participación de la ciudadanía.

El domingo,  a las 20.00 horas en la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad de Moraleja, se oficiará  un acto-funeral por las víctimas   en su primer aniversario. La eucaristía será oficiada por el Obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres,  Francisco Cerro Chaves. También esta previsto que asistan autoridades civiles, eclesiásticas y militares. Una vez finalizados los actos religiosos, el Ayuntamiento de Moraleja reconocerá las labores realizadas durante esos días por las distintos cuerpos, organismos y voluntarios, según informó el consistorio en una nota de prensa.

Han confirmado ya su asistencia al acto de este domingo  la vicepresidenta regional, Cristina Teniente; el presidente de la Asamblea, Fernando Manzano; el director general de Administración Local, Saturnino Corchero y los diputados cacereños Emilio Borrega y Saturnino Corchero, entre otros.

LAS VÍCTIMAS

En el siniestro falleció un joven empleado de la fábrica, José Miguel Santos de 30 años de edad. Su familia tuvo que esperar más de cinco angustiosos días hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) confirmó  a la Delegación del Gobierno que los restos biológicos que fueron enviados días previos  a Madrid para su análisis pertenecían al trabajador de 30 años que se encontraba desaparecido tras la deflagración.

Moraleja también recuerda a otro de los trabajadores fallecidos. Valentín Parra Carrero, de 58 años de edad, natural de la localidad cacereña de Arroyo de la Luz, aunque vivía en Moraleja. También había vivido en la localidad de colonización de Vegaviana, estaba casado y tenía dos hijas.

En el siniestro también perdió la vida Alberto Lozano Zango,   jubilado de 88 años que desde los 13 trabajaba en esta industria oleícola. Se da la circunstancia de que había acudido a la fábrica a ver a su hijo, que también trabaja en la industria y que resultó   ileso, cuando se produjo la deflagración.

LAS CAUSAS

 

Los Técnicos en Desactivación de Explosivos (Tedax) de la Guardia Civil determinaron semanas después  que la explosión registrada en la empresa Industrias Oleícolas Sierra de Gata pudo deberse a la excesiva presión que se registró en el interior del depósito en el que se realiza el proceso químico para extraer el orujo.

A pesar de que la primera causa que se manejó fue la explosión de un depósito de hexano, el informe, que ya se ha remitido a la Fiscalía, descarta que se produjera un fallo humano. La tesis que mantienen los especialistas de la Guardia Civil es que la detonación tuvo un origen mecánico y la hipótesis más probable es que se produjera una explosión en el depósito debido a la alta presión que este soportaba. El impacto fue de tal calibre que se llevó por delante la estructura de la nave y originó enormes desperfectos.

El informe de los Tedax también descarta que se produjera una detonación originada por alguna sustancia o mezcla explosiva (como pudiera ser el hexano).

En cuanto a la elevada presión en el depósito de extracción, es posible que en las conducciones se acumulasen restos de orujo que podrían haber obstruido las tuberías y originado una importante presión. El orujo es un producto denso y se baraja la posibilidad de que esa acumulación impidiera el paso con normalidad del hexano hasta los depósitos y esta fuera la explicación del fatal accidente laboral que se llevó por delante a dos empleados, de 58 y 30 años, y al exencargado de la factoría, un jubilado de 88 años.


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