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El propietario de una finca situada en el centro de Mérida ha descubierto unos restos óseos humanos mientras limpiaba unos matorrales e informó inmediatamente a la Sala 091 de la Comisaría Local de Mérida. Realizado el correspondiente examen de los mismos, se ha determinado que los restos pertenecen al siglo V-VI de nuestra era, quedando depositados en el Consorcio de esta localidad.

Tras el aviso, rápidamente se puso en marcha el protocolo de actuación para estos casos, que comprende la presencia en el lugar de diversos agentes de la Policía Judicial y Científica, y funcionarios del Consorcio y Médico Forense, todos bajo la supervisión de la autoridad judicial competente. Así, se realizó una primera inspección del terreno, percatándose de que aparecía un fémur descontextualizado (no se encontraba en su sitio original) y parte de lo que sería el cráneo de la persona allí depositada.

Al certificar que se trataban de restos humanos, se procedió con metodología arqueológica a descubrir los demás huesos, pudiendo observarse que la persona aparece en posición de cubito supino (boca arriba) y orientado sentido oeste-este, con la cabeza hacia el oeste.

Realizado el correspondiente examen de los mismos, se ha determinado que los restos pertenecen al siglo V-VI de nuestra era, quedando depositados en el Consorcio de esta localidad. Tras la tramitación del correspondiente atestado policial, del mismo se dio cuenta a la autoridad judicial.