La Unión de Consumidores de Extremadura-UCE realiza una serie de recomendaciones de cara a las rebajas que en la región comenzarán el jueves, día 7, y finalizarán el próximo 6 de marzo. Entre ellas destaca el consejo de que no se dejen llevar por la publicidad y que planifique previamente aquello que realmente necesita el consumidor, porque de otra manera las rebajas pueden salir "caras".

Dentro de este período, el comerciante determinará la duración de las rebajas en su establecimiento, que no podrá ser inferior a una semana, y la unión de consumidores recordó que las rebajas son una decisión unilateral del comerciante, que reduce los precios renunciando a una parte de sus beneficios, con el fin de librarse de los stocks de temporada, al finalizar ésta.

   Durante este período, las condiciones de venta han de ser las mismas que durante el resto del año, lo único que debe variar es el precio. Los artículos rebajados deben de ser los mismos que han sido ofertados durante la temporada, y no deben, en ningún caso, proceder de temporadas anteriores o de la compra para dicha temporada de rebajas.

   En nota de prensa, la Unión de Consumidores de Extremadura recomendó precaución al realizar pagos con tarjetas de crédito, ya que la Ley de Servicios de Pago, aprobada el pasado 26 de octubre, incluye la posibilidad de cobrar un recargo a los usuarios que paguen con tarjeta de crédito.

   En base a esta ley, los establecimientos podrán cobrar a los clientes la comisión que les exigen las entidades bancarias. En España, se sitúa entre un 0,9% y un 1%. Los establecimientos estarán obligados a informar a los usuarios sobre el cobro de esta comisión y  la cantidad de la misma.

   El consumidor debe exigir que el precio antiguo figure marcado en la etiqueta junto al precio rebajado, o bien el porcentaje de rebaja sobre dicho precio, para que el consumidor pueda apreciar la cuantía de la rebaja.

   También la factura o ticket de compra, cuya entrega es obligatoria y que constituye el comprobante en caso de reclamación o devolución; recordar que no existe una normativa que permita a los  comerciantes no aceptar la devolución de artículos comprados en rebajas, en las mismas condiciones que el resto del año; las garantías, debidamente cumplimentada, en la compra de electrodomésticos, aparatos radiofónicos, ordenadores; y la rebaja del precio no implica una rebaja de la calidad.

   De esta forma, los incumplimientos que se vienen produciendo temporada tras temporada son no exponer las fechas de rebajas elegidas por el comerciante, en sitio visible al público; no poner el precio antiguo, que debe figurar marcado en la etiqueta junto al precio ya rebajado, e incluso en la publicidad; y no admitir, como fórmula de pago las tarjetas de crédito, cuando así se publicita. Debiendo aclarar que los comerciantes no están obligados a admitir estas tarjetas de crédito, siempre que anuncien convenientemente su no admisión y sin tener ningún tipo de publicidad que pueda inducir a error al usuario (pegatinas en la puerta publicitando su admisión); y no entregar al consumidor, la hoja de reclamaciones cuando la solicita.