El Servicio de Cirugía Cardiaca, junto con el de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Infanta Cristina de Badajoz están siendo pioneros a nivel nacional en la aplicación de una nueva terapéutica cardiaca que permite sustituir la válvula aórtica del corazón a través de catéteres mediante pequeñas incisiones.

   Se trata de una técnica indicada en pacientes de avanzada edad y con patologías asociadas, que en el conjunto del territorio nacional se ha aplicado en 150 pacientes, cuatro de los cuáles han sido intervenidos en el hospital Infanta Cristina de Badajoz, dos de ellos la pasada semana.

   Concretamente, han sido un hombre de 81 años y una mujer de 76, "cuya respuesta al procedimiento hasta el momento ha resultado exitosa", según informa la Junta de Extremadura en nota de prensa.

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   Explica que la patología valvular cardiaca más prevalente en octogenarios es la estenosis aórtica, una patología que cuando es severa y sintomática sólo puede tratarse mediante la sustitución de la válvula aórtica por un elemento protésico, llamado válvula artificial. Pero en un gran número de casos, este tipo de enfermos presentan una importante morbilidad asociada, como insuficiencia renal, respiratoria o hipertensión pulmonar, "que dificultan una intervención mediante cirugía con circulación extracorpórea".

   Por todo ello, explica la Junta que en los últimos años se están desarrollando técnicas menos invasivas para sustituir la válvula aórtica en este subgrupo de pacientes, "intentado disminuir la morbi-mortalidad asociada a la cirugía convencional, de ahí que hayan surgido prácticamente de forma paralela dos técnicas de implantación mediante el uso de catéteres de prótesis biológicas".

DOS TÉCNICAS

   La primera técnica permite la implantación de dichas prótesis a través de la arteria femoral del paciente, y todo ello, en las salas de hemodinámica. Aunque hay algunos pacientes que presentan patologías o peculiaridades vasculares que impiden su abordaje por vía trans-femoral.

   De ahí que se utilice una segunda técnica, la que se acaba de aplicar ahora con éxito en el Hospital Infanta Cristina, que consiste en la implantación de estas prótesis mediante una pequeña incisión en el tórax que da acceso a la punta del ventrículo izquierdo del corazón, por donde se implantará la prótesis sin necesidad de cirugía con circulación extracorpórea.

   La aplicación de estas técnicas conllevan, por una parte, un entrenamiento previo de los profesionales, que en este caso se han desplazado hasta el Herzzentrum de Leipzig (Alemania), centro de referencia en Europa en la materia, así como la intervención de expertos internacionales en las primeras sesiones.

   Y por otra, requieren de un trabajo multidisciplinar en el que intervienen cirujanos cardiovasculares, cardiólogos (ecografistas y hemodinamistas), cirujanos vasculares, anestesistas y reanimadores, intensivistas, además de otros servicios generales como hematología, bioquímica, infecciosos, radiología, etc., junto con el resto de profesionales de enfermería y auxiliares, adscritos a dichos servicios.