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La Comisión Europea (CE) ha propuesto que las etiquetas de todos los alimentos indiquen obligatoriamente el lugar donde se cultivaron o donde se crió el animal del que se han obtenido, algo que ya se aplica en algunos como el aceite de oliva o las frutas.

Bruselas ha planteado "extender" a todos los alimentos la mención obligatoria del origen, según ha explicado la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, en rueda de prensa.

Se trataría de identificar el lugar donde se cultivó un alimento ó donde se crió el ganado del que procede un producto cárnico o la leche; esto permitiría, por ejemplo, expresar la procedencia de las naranjas en el caso de que un zumo estuviera hecho en un país distinto.

Fischer Boel ha apuntado que una posibilidad sería que en la etiqueta de los alimentos apareciera "UE-España" ó "UE-Italia" según el país de cultivo o de cría.

La CE ha incluido esta propuesta en su documento, presentado hoy para revisar las normas sobre las denominaciones de origen y de los alimentos que cuentan con algún distintivo que acredita su calidad.

Actualmente, la UE ya obliga a etiquetar el origen en el caso del vacuno, frutas, verduras, aceite de oliva, vino, carne de pollo, miel y acuicultura; a partir de 2010, esa condición se impondrá para los productos de la agricultura ecológica.

Según otras fuentes, habría que estudiar ciertos problemas a la hora de imponer esa identificación en productos transformados con muchos ingredientes.

Por otro lado, Fischer Boel ha hablado de la posibilidad de etiquetas opcionales para los "productos de montaña" o "productos tradicionales"; esta última mención podría sustituir al término especialidad tradicional garantizada (ETG) que ahora se aplica a unos pocos productos europeos, como el Jamón Serrano.

La propuesta presentada hoy trata de simplificar las reglas para la clasificación de alimentos con enseñas de calidad para que el consumidor pueda distinguirlos de una manera más fácil.

Por otro lado, la CE plantea una "modificación" de las leyes actuales sobre el sistema que regula los productos con denominación y que están protegidos por un registro europeo de la UE, como el "Turrón de Xixona" o el vino de "Rioja".

Estos cambios afectarían a 3.000 productos con denominaciones de origen (DOP), indicaciones geográficas protegidas (IGP) y especialidades tradicionales garantizadas (ETG).

Bruselas sugiere unificar las reglas sobre denominaciones de origen de alimentos y de vino, que en la actualidad tienen normas diferentes.

La CE también estudia que haya una "fusión" de las denominaciones y de las IGP en un solo distintivo.

Ahora, la denominación es la marca más estricta en lo que se refiere a criterios geográficos, ya que el alimento que cuenta con ella debe ser producido, comercializado y transformado en una zona; en la IGP al menos parte de estos procesos se deben dar en un área.

España cuenta con unos 150 alimentos protegidos con alguna de las tres menciones (DOP, IGP, ETG); aparte hay más de 60 denominaciones de origen de vino, sin contar con otras designaciones como "vinos de la Tierra".

Los ministros de Agricultura de la UE empezarán a debatir sobre estas propuestas en el Consejo informal que celebrarán la próxima semana en Brno (República Checa).


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