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Un policía municipal de Arroyo de la Luz, Cándido C. C., de 45 años, resultó ayer herido de gravedad al ser golpeado por uno de los caballos que participaba en las populares carreras que con motivo de la celebración del Día de la Luz se celebran todos los años en este municipio, en el que ayer se congregaron unas 15.000 personas.

El agente herido, que se encontraba junto a otro compañero protegiendo la seguridad del público en el tramo de Las Cuatro Esquinas, fue arrollado por un jinete precisamente en el mismo momento en que pedía a una persona del público que se retirara de la zona de peligro.

El policía fue atendido de inmediato en el quirófano móvil, al que, según el parte facilitado desde la enfermería, llegó "con una fuerte contusión en el lado izquierdo de la cara con probable fractura de huesos y con fuerte sangrado por boca y nariz". Posteriormente fue trasladado al Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, donde fue intervenido quirúrgicamente, confirmó el alcalde, Santos Jorna.

El golpe empujó al policía a varios metros de distancia hasta quedar tendido boca abajo e inmóvil. Además, era visible la sangre que rodeaba la cabeza del agente mientras éste permanecía en el suelo. En ese momento las personas que se encontraban más próximas advirtieron de lo sucedido al segundo jinete que venía a gran velocidad con el caballo para pedirle que se detuviera, tras lo cual algunos de los presentes trasladaron al agente herido hasta el quirófano móvil que se encontraba a escasos metros de distancia del lugar del accidente.

El suceso, que ensombreció una fiesta que empezó con alegría, originó varias escenas de tensión y dolor entre los familiares y amigos del policía, que está casado y tiene un hijo.

 

MEDIDAS DE SEGURIDAD El alcalde, Santos Jorna, que se encontraba justo en el balcón de una de las viviendas de las Cuatro Esquinas observando las carreras, se trasladó inmediatamente hasta el quirófano para interesarse por el estado del policía, y a lo largo de la tarde contactó con algunos familiares para conocer la evolución del agente. Respecto a lo sucedido, Jorna señaló que las carreras "tienen mucho riesgo, es inevitable muchas veces que haya accidentes de este tipo, aunque de lo que se trata es de que se produzcan los menos posibles", señaló.

Y en cuanto a las medidas generales de seguridad que se adoptan desde el ayuntamiento para velar por la protección de las personas, Jorna señaló que no puede haber muchas más. "De lo que se trata es de que la gente que está en la calle tenga reflejos suficientes para que cuando pase el caballo no esté en el medio, pero son fiestas de bastante riesgo", insistió. Un riesgo que se intensifica ante la gran avalancha de público –unas 15.000 personas ayer– que se registra todos los años en esta fiesta de Arroyo, declarada de Interés Turístico Regional.