•  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El Chíviri, Fiesta Declarada de Interés Turístico Regional, es una celebración de la Resurrección de Cristo a través del baile, la música y el canto en la plaza Mayor de Trujillo. Con el paso del tiempo, la fiesta ha ganado en visitantes, que desde primeras horas de la mañana acuden a la ciudad cacereña, donde la cordialidad de sus habitantes rige la jornada.

Todos se reúnen en grupos o peñas y se deleitan con los vinos de la zona, invitan a los demás a unirse en medio de una gran algarabía. Los jóvenes festejan la resurrección de Cristo cantando canciones con letras históricas al son de la música de tamborileros, que va envolviendo a los participantes. A lo largo de la mañana se llegan a formar grandes corros que no dejan de cantar y bailar.

A toda esta explosión de música popular se une el colorido de los trajes regionales con los que los mozos y mozas se visten. Pañuelos, polleros y refajos se unen en una gran imagen multicolor que llena la plaza Mayor de Trujillo a rebosar.

A partir de las doce del mediodía de la mañana del Día de Pascua de Resurrección comienza un estallido de bailes y corros, donde los visitantes se invitan al son marcado por la letra del ¡Ay! Chíviri, Chívirí. ¡Ay! Chíviri, chíviri, chon .

Un elemento singular del Chíviri es el conocido pañuelo rojo, que refleja el año y la edición de esta fiesta popular que se desarrolla en una plaza Mayor que ocupa un destacado protagonismo por su belleza.

Desde todos los lugares de la comarca trujillana, e incluso de zonas muy alejadas, se acercan visitantes, el día del Domingo de Resurrección, a convivir unas horas con los vecinos y vecinas de Trujillo que celebran joviales la festividad del Chíviri, preámbulo, durante unas horas en su bella Plaza Mayor, de la posterior romería que a pocos kilómetros de la ciudad celebran desde tiempos inmemoriales.

Los pequeños son los protagonistas pues participan activamente en este encuentro lleno de colorido y significado, con sus pañuelos rojos y trajes regionales infantiles.

El Domingo de Resurrección, la muy noble y leal ha sido, y es, lugar de encuentro para todos. Y siglos después esta tradición hoy día se convertido en una gran fiesta popular, aunque en sus orígenes fue el día del mercado en el que, tras la Pascua, de nuevo se podía vender carne, beber, cantar y bailar desde la mañana en la plaza Mayor, cuando llegaban todos los ganaderos para hacer sus negocios con el ganado. Con el paso del tiempo estos encuentros han evolucionado hacia un acontecimiento festivo en el que los participantes se engalanan con el traje típico y los aderezos de las mujeres sobresalen por su belleza.

La orquesta Turgalium se encarga inaugurar la fiesta el sábado 11 de abril a medianoche con el tradicional Chíviri y vuelve a repetir el domingo a mediodía.

Ya el domingo por la tarde, a las siete, el grupo folk extremeño Acetre copará este año todo el protagonismo del festival de folclore puesto que van a ser los únicos participantes. Y el lunes, todos a la romería.